¿Qué es la violencia obstétrica?

Dado el desconocimiento sobre este tema, empezaré el post de hoy con la definición de violencia obstétrica:

Se entiende por violencia obstétrica el trato deshumanizado por parte de los miembros del personal sanitario que atiende a la mujer embarazada durante la gestación, parto y postparto. El resultado es que la mujer siente que no tiene autonomía ni capacidad de decisión sobre su embarazo y todo lo relacionado con ello. No se tienen en cuenta sus decisiones y se da poca información sobre lo que está sucediendo o están haciendo con su cuerpo.

La violencia obstétrica es un concepto que mucha gente desconoce pero se considera una forma de violencia de género. Ejemplos de este tipo de violencia serían: falta de información sobre lo que están haciéndote, trato despectivo o inapropiado (burlarse, reírse de la mujer o de los problemas que pueda llegar a tener, trato soez o críticas), abuso de medicación, prácticas invasivas como el tacto por más de un profesional, episiotomía (incisión quirúrgica que se realiza en la zona del perineo femenino para agrandar el canal y facilitar el parto, incisión que está contraindicada por la OMS) de forma rutinaria y no bajo necesidad, raspado del útero sin anestesiacesárea sin justificación médica y maniobra de Kristeller (presionar con los puños o antebrazos el útero para ayudar al feto a introducirse en el canal de parto).

¿Estáis sorprendidos?, ¿parece exagerado decir que todo lo mencionado es maltrato? Eso es porque estas prácticas son mucho más habituales de lo que nos pensamos. La gente habla con naturalidad de ello y se considera lo normal. No obstante, el parto debería ser una experiencia agradable (dentro del dolor físico que puede conllevar) pero no una experiencia traumática. Muchas veces las mujeres no hablan sobre esto, porque una vez pasado el trance, el premio es el hijo/a sano y se olvidan de lo sucedido. Otras veces porque consideran que es lo normal, que es lo que toca, pero cada vez son más las mujeres que se atreven a decir que no fueron tratadas como merecían.

Por suerte empiezan a haber organizaciones que atienden las heridas psicológicas que causan este tipo de maltrato. Cada vez son más las mujeres que expresan lo mal que vivieron el embarazo o el parto, que te digan de forma despectiva que estás engordando demasiado, que no te expliquen ni cuantos puntos has necesitado en el parto, que no te expliquen el protocolo que están siguiendo o lo que están haciéndote en ese momento, que no te digan lo que sucede con el bebé ni su estado una vez ha nacido,  que no te permitan estar con él y no te expliquen porqué, que la manera de tocarte sea brusca o que te dejen sola sin ningún tipo de ayuda. Cada vez son más las madres que explican que las dejaron a su suerte con el bebé en brazos, sin explicarles o enseñarles aspectos básicos de cuidado.

¿Cuáles son las consecuencias de este maltrato?

  1. Silencio:Muchas de las mujeres que han vivido esta experiencia como algo traumático lo callan, y no expresan el malestar ni siquiera con la pareja. No lo hablan por miedo o vergüenza, miedo a que se les juzgue como flojas o excesivamente sensibles.
  2. Miedo y recuerdos desagradables:El miedo pasado, la incertidumbre por lo sucedido, la desinformación o el juicio excesivo hacen que la persona viva el proceso con miedo y por lo tanto, no quiera repetir la experiencia. Así, muchas mujeres deciden no volver a quedarse embarazadas para no volver a pasar por ese trance. Valoran la experiencia como algo desagradable y pueden tener imágenes retrospectivas de lo sucedido, flashbacks o incluso pesadillas o insomnio, irritabilidad y como consecuencia, discusiones con la pareja.
  3. Desconfianza en una misma:Es lógico sentirse poco apta, si hasta los médicos lo han podido decir. La mujer siente desconfianza hacia ella misma, no se siente capaz de hacer lo que todas las mujeres hacen. Muchas personas dicen que la mujer es una «máquina de parir», parece programada para esa función, así que puede ser normal que aparezcan preguntas como: «¿por qué yo no?», «no valgo», «no soy suficiente mujer», «si no sé ni parir no seré buena madre». Este tipo de mensajes autoimpuestos pueden llevar a un bajo estado de ánimo y posible depresión postparto.
  4. Dificultad de vínculo con el bebé:La depresión postparto hace que la madre pueda tener dificultades para la lactancia, se sienta mala madre y descuide o no genere suficiente apego con su bebé.

¿Qué puedo hacer?

  • Habla: Lo más importante es explicar y expresar como te sientes. No lo asumas como algo normal. Expresa tus emociones y el maltrato recibido, tu experiencia. Date permiso para sentir lo que sientes. No eres un bicho raro, te han maltratado.
  • Pide ayuda: Si te ves poco capaz, pide ayuda a familiares, amigas que hayan sido madres o si sientes que estás demasiado hundida, pide ayuda profesional. La depresión postparto puede ser grave si no se trata. Además, es injusto para ti y para tu pareja que no tengáis más hijos por la mala experiencia vivida, superarlo te ayudará a poder quedarte embarazada de nuevo sin miedo.
  • Recuerda:tienes derecho a recibir información sobre el embarazo y el parto así como las intervenciones médicas que se pueden realizar. Tienes derecho a escoger y que se respete tu decisión sin que se te juzgue con frases como «luego cuando me grites que te ponga la epidural no te quejes».

Romped el silencio, que este problema deje de ser invisible. Entre todos se puede lograr. Siente el derecho de expresarte.

Encarni Muñoz Silva

Psicóloga sanitaria 16918

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