Mi pareja tiene problemas con el alcohol, ¿qué hago?

El alcohol está totalmente normalizado en nuestra sociedad. Si os fijáis, cuando se queda con amigos, familiares o pareja, esos encuentros suelen girar alrededor de una comida, y curiosamente esas comidas siempre van acompañadas de bebidas alcohólicas. El que no bebe vino o cerveza es el raro y se le suele cuestionar, especialmente si la reunión es con motivo de alguna celebración. De hecho, si os fijáis, cada vez está más extendido eso de: «¿Por qué no vamos a hacer unas birras?», o: «¿hacemos unos vinos?». El afterwork también está provocando esta tendencia. Cada vez son más los bares que ofrecen happy hour en combinados y cócteles a la hora de salir del trabajo. Todo ello propicia la cultura de beber. Se asocia el alcohol con momentos felices y de desconexión y eso es un gran problema.

El tema es que suele ser difícil ver esa línea que separa el alcohólico del no alcohólico. Mucha gente piensa que alcohólico es el típico hombre mayor que está todo el día en el bar bebiendo cubatas y que camina haciendo eses. Sin embargo, hay diferentes tipos de alcoholismo; no es necesario estar siempre borracho para ser alcohólico. La clave está en la dependencia, si necesitas el alcohol para hacer algo, eres adicto. Muchos alcohólicos no se emborrachan ni se sienten mareados, ya que el nivel de tolerancia es elevado y necesitan consumir una gran cantidad de la sustancia para que se noten físicamente alterados. Por ejemplo, la típica persona que por la mañana se toma un carajillo, en el vermut se toma una cerveza, comiendo una copa de vino y así sucesivamente hasta acabar el día. Esa persona no se notará ebria, pero si se hace un cómputo general, ha consumido más alcohol del recomendado y además, el problema está en que si le propones ir a tomar algo, quizás no se quede igual de satisfecho si se toma una bebida azucarada, notará que le falta algo. También están los casos cada vez más extendidos del alcoholismo de fin de semana. Se beben grandes cantidades de alcohol pero sólo el fin de semana o en contexto de fiesta. Si preguntas a muchos adolescentes, te mirarán con cara de que estás loco/a si les dices que es alcohólico y te dirán que sólo beben cuando salen. Sin embargo, si les preguntas si pueden salir sin beber y la mayoría te dirá que eso es aburrido.

Esto lo explico porque el primer paso para el alcohólico es entender que sufre dependencia a la sustancia. Muchos no son conscientes de ello y ésta es la primera tarea de la persona allegada: concienciar al alcohólico de que tiene un problema.

¿Cómo puedo ayudar a mi pareja alcohólica?

  1. Hacerle tomar conciencia del problema: Como he comentado antes, es importante ayudarle a entender que depende de la sustancia. Proponle cada vez que quiera consumir, que lo sustituya por otra bebida. Si no puede hacerlo o se pone a la defensiva, intenta hacerle ver (sin generar una discusión o sin culparle) que es un problema que no pueda hacerlo. Repite este ejercicio varias veces, para ayudarle a tomar conciencia de la gravedad.
  2. Muéstrale tu apoyo y comprensión y háblale sobre cómo te sientes:Explícale que estás preocupado/a por él/ella y lo que te hace sentir el hecho de que se haga daño consumiendo. Evita juzgarle y acusarle. De nada sirve que discutas por el consumo (la discusión le provocará malestar e intentará quitarse el malestar o dejar de pensar bebiendo), muestra comprensión y apoyo a tu pareja. Explícale que estarás a su lado para intentar dejarlo y explícale lo importante que es él/ella persona para ti pero no le obligues ni pongas ultimátums (si lo haces lo único que encontrarás son mentiras, ya que accederá sólo para no perderte pero no porque vea la necesidad).
  3. Intenta hablar sobre cómo se siente y porqué recurre a la bebida:Escúchale atentamente e intenta apoyarle. Muchas personas beben para no enfrentarse a los problemas o porque se sienten acorralados. Otras personas lo hacen para olvidar errores cometidos o no pensar en ello, otros lo hacen porque no saben gestionar sus emociones y con el alcohol se sienten liberados, también los hay que lo hacen porque no se aceptan a ellos mismos y con el alcohol se desinhiben y pueden sentirse mejor y finalmente hay quienes consumen porque su vida les aburre y en lugar de cambiar hacen como los avestruces (meter la cabeza bajo tierra). Intenta ayudarle a descifrar el sentido que tiene el alcohol en su vida y ayúdale a sustituirlo.
  4. Elimina el alcohol de vuestras vidas:Si quieres que no beba, no lo hagas tú. Sirve de ejemplo y no le provoques. Si hay alcohol en casa, es probable que recurra a él y luego se genere una discusión (porque no ha podido cumplir la promesa de la abstinencia). Cuando estés delante de él/ella no consumas alcohol y pide a los amigos que hagan lo mismo cuando estén con él/ella.
  5. Alimentad vuestra relación:En estos momentos la relación puede que esté debilitada. Intenta mejorarla haciendo más cosas juntos, pasando tiempo de calidad, disfrutando de buenos momentos (cosas que os gusten a los dos) y cuidaos mutuamente.
  6. Cuídate tú:Está bien que le cuides y que estés por él/ella pero no te desvivas completamente y sobre todo no te olvides de ti. Sigue haciendo cosas que te hagan sentir bien y cuida tu individualidad, queda con tus amigos y familiares y habla sobre cómo te sientes, es decir, busca su apoyo. Si tú no estás fuerte, será muy difícil que tu pareja pueda salir de ésta.
  7. Pide ayuda terapéutica:Suele ser de especial ayuda iniciar terapia especializada en adicciones en un grupo de autoayuda. Normalmente el tratamiento más eficaz es la terapia de grupo, ya que les ayuda a sentirse comprendidos por personas que están en situaciones similares a la suya y se intentarán ayudar mutuamente. Evidentemente es necesario que le apoyes y seas partícipe del tratamiento. Si el/la terapeuta te da unas pautas, es imprescindible que las sigas a rajatabla y que participes en las sesiones cuando te lo soliciten.
  8. Prepárate para posibles recaídas: Cualquier adicción es fluctuante. Suele tener momentos de mejora y periodos contratiempo o recaída. No le culpes ni discutas con él/ella cuando se produzca uno, es lo más normal. No es tan fácil dejar una adicción. Sé consciente de ello y anímale a intentarlo de nuevo. Para tu pareja ya es suficientemente duro haber caído como para recibir una represalia. Piensa que las adicciones son como montañas rusas y te tienes que preparar para las posibles bajadas.

Encarni Muñoz Silva

Psicóloga sanitaria 16918

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